Guía práctica para conservar bien tus neumáticos - Rueda de repuesto: ¡no se olvide de la quinta rueda del carruaje!
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Rueda de repuesto: ¡no se olvide de la quinta rueda del carruaje!

Mantenimiento de los neumáticos

Se suele dar poca importancia al mantenimiento de la rueda de repuesto, y sin embargo es fundamental para que cumpla correctamente su función en caso de necesidad.

Rueda de repuesto Una rueda de repuesto en buen estado y las herramientas adecuadas resultan muy útiles en caso de pinchazo - Copyright © : All Rights Reserved

Muchos conductores no saben dónde se encuentra la rueda de repuesto de su vehículo. Esto crea mucho nerviosismo cuando se produce un pinchazo… Antes de realizar un viaje largo, lo primero que hay que hacer es comprobar el acceso a esta rueda.

El alojamiento de la rueda de repuesto
La mayoría de las ruedas de repuesto se encuentran alojadas bajo el suelo del maletero. Todavía hay algunas que están metidas en un cesto fijado bajo el coche. En este caso, es conveniente comprobar regularmente el buen estado del roscado del sistema de sujeción, ya que el óxido puede atacarlo y hacer que sea imposible soltar la rueda.

El tipo de rueda de repuesto
El tamaño cada vez más considerable de los montajes de neumático ha llevado a muchos constructores a optar por una rueda de repuesto de tipo «galleta». Con su escasa anchura, se aloja fácilmente bajo el suelo del maletero. La contrapartida es que no cuenta con las mismas prestaciones que una rueda normal. Solo permite una velocidad máxima de 80 km/h (como recuerda el autoadhesivo aplicado en la llanta) y exige una conducción prudente. En realidad, su escasa anchura introduce una diferencia de adherencia con los otros tres neumáticos del vehículo. Si la galleta se monta en el lado derecho, conviene tomar con suavidad las curvas a la izquierda, y a la inversa. Esta precaución se acentúa cuando llueve.

El mantenimiento de la rueda de repuesto
Por más que la rueda de repuesto sea la «quinta rueda del carruaje», se trata de una rueda como las demás, y por eso debe someterse a un mantenimiento regular:

  • Control de presión: una vez al mes, como con las demás ruedas.
  • Estado general: si su vehículo tiene más de cinco años, compruebe que el alojamiento no deja marca en el neumático. Si es necesario, de la vuelta a la rueda para que la zona de contacto varíe.

¡Atención con el apriete de las ruedas y con las tuercas antirrobo!

  • Si el último apriete de las ruedas se ha efectuado con una atornilladora neumática, compruebe que las tuercas no estén demasiado apretadas. Si no, se arriesga a no poder desmontarlas cuando tenga un pinchazo…
  • Si su rueda está provista de tuercas antirrobo, asegúrese de que el casquillo de desmontaje se encuentre dentro del vehículo.