Guía práctica del neumático en invierno - La conducción en invierno
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La conducción en invierno

Tus neumáticos de invierno Julio

Nieve fresca, nieve fundente, hielo… aunque los neumáticos proporcionan garantías de adherencia y motricidad, hay que adaptar la conducción al estado de la calzada. Estos son algunos consejos básicos para limitar los riesgos de derrape incontrolado.

Carretera en un paisaje invernal Conducir en invierno requiere reflejos diferentes - Copyright © : All Rights Reserved

Sé consciente de tus límites

Un buen conductor no es el que sabe recuperar el control de su vehículo, sino el que evita perder el contacto con la calzada. En invierno, por tanto, la primera regla consiste en reducir la velocidad


Frena con antelación

 Cuando la calzada está resbaladiza, un frenado brusco provoca inevitablemente una pérdida de control del vehículo. Para evitar esta situación, mantén una distancia de seguridad suficiente y evita los cambios de dirección bruscos.



¡Acelera lentamente!

Otra regla: acelera poco a poco para evitar que las ruedas motrices patinen. Si notas que pierdes adherencia, pasa a una velocidad superior. La fuerza aplicada a las ruedas disminuirá inmediatamente y recuperarás el agarre. Procede de la misma forma en las pendientes pronunciadas.



Ligereza en las curvas

Aquí, una vez más, la anticipación es primordial. Reduce la velocidad antes de la curva, cuando la carretera aún sea recta. Toma la curva a poca velocidad girando el volante suavemente. A la salida de la curva, acelera poco a poco sin brusquedades.



¿Qué hacer en caso de pérdida de adherencia?

Si, a pesar de estas precauciones, el coche comienza a derrapar, aún tienes una oportunidad de recuperar su control. Con una condición: no apartar nunca la vista de la carretera. De hecho, si miras fijamente un obstáculo, tienes todas las posibilidades de chocar con él…


> Vehículo de tracción (ruedas delanteras motrices)

  • Si el derrape se produce por un frenado brusco, suelta completamente el pedal del freno.
  • Si las ruedas delanteras pierden el contacto con la calzada, suelta ligeramente el acelerador y presiona el pedal del embrague para dar más peso al tren delantero.
  • ¡Una vez recuperado el control, adopta una conducción más adecuada!

> Vehículo a propulsión (ruedas traseras motrices)

  • Si el derrape se produce por un frenado brusco, suelta completamente el pedal del freno.
  • Si las ruedas traseras pierden adherencia, juega con el acelerador y el embrague para recuperarla.
  • Para recobrar el control del vehículo, gira lentamente el volante en la dirección que quieras tomar.
  • ¡Una vez recuperado el control, conduce a una velocidad más razonable!

 

 

¿Con o sin antideslizamiento?

Cada vez hay más vehículos equipados con un sistema antideslizamiento activo (ASR). Al arrancar, este sistema disminuye el par aplicado a la rueda que comienza a deslizarse para aplicarlo a la otra. Así, permite mejorar el arranque sobre nieve o hielo. Sin embargo, la rueda que era motriz pierde a su vez la adherencia. El ASR reduce entonces la potencia del motor hasta que las ruedas recobran su adherencia. Si la superficie es extremadamente resbaladiza, el límite de deslizamiento puede ser tan bajo que no haya bastante par motor para hacer que el coche arranque. La única forma de solucionarlo es desembragar el ASR.