Normativa sobre el montaje y la utilización de los neumáticos - El sistema de control de la presión de los neumáticos (TPMS) ya es obligatorio
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El sistema de control de la presión de los neumáticos (TPMS) ya es obligatorio

Normativa Publicado el 07/10/14

Desde el 1 de noviembre de 2012, todos los nuevos modelos de coches deben estar equipados con un sistema de control de la presión de los neumáticos (Tyre Pressure Monitoring System o TPMS en inglés). A partir de noviembre 2014, será obligatorio en todas las gamas de vehículos nuevos. Todo un avance para la seguridad y el medio ambiente.

Sistema de control de la presión de los neumáticos Copyright © : Continental

La generalización del sistema de control de la presión de los neumáticos , junto con el etiquetado de los neumáticos y la generalización del ESP (antiderrape), forma parte de las medidas aprobadas en 2009 por la Comisión Europea para mejorar la seguridad de los vehículos que entran en vigor en 2012. 

También conocido por su denominación anglosajona de TPMS (Tyre Pressure Monitoring System), este equipamiento es obligatorio desde el 1 de noviembre de 2012 en todos los modelos nuevos de coches de categoría M1 (vehículos para el transporte de personas con no más de 8 asientos) y será obligatorio en todos los vehículos nuevos a partir de noviembre 2014.


Una medida en favor de la seguridad y del medio ambiente

Esta generalización del sistema de control de la presión está destinada ante todo a mejorar la seguridad, pero también pretende reducir el impacto medioambiental de la circulación automovilística. De hecho, muchos estudios han demostrado que unos neumáticos con menos presión de la debida provocan un consumo excesivo de carburante y un desgaste prematuro de los neumáticos. Así, en su encuesta anual, Bridgestone ha podido constatar que dos tercios de los automovilistas europeos circulan con unos neumáticos con menos presión de la debida. El manufacturero ha calculado que esta situación origina un despilfarro de 2000 millones de litros de carburante y la emisión de 4,8 millones de toneladas adicionales de CO2.

 

Dos sistemas de control de presión

Actualmente, se utilizan dos tecnologías:

  • TPMS indirecto: acoplado al ABS y al ESP, el dispositivo mide la diferencia de velocidad de giro de las ruedas. Un aumento de la velocidad de una de las ruedas revela un diámetro inferior, lo que indica una pérdida de presión en el neumático. Este sistema no tiene futuro, ya que es poco fiable y no proporciona la medida exacta de la presión del neumático.
    Ventaja: sistema poco costoso.
    Inconveniente: resultado impreciso, obligación de sustituir el detector ABS en caso de rotura.
  • TPMS directo: el dispositivo utiliza un sensor electrónico acoplado a la válvula del neumático que mide la presión del neumático y transmite los datos por ondas de radio a un receptor, que muestra el resultado en el cuadro de instrumentos del coche.
    Ventaja: mediciones precisas e instantáneas, sistema utilizado en los Estados Unidos.
    Inconveniente: costoso, elimina la responsabilidad del automovilista.

    Renault precursor en Francia

    En 2001, al equipar el Laguna con un sistema TPMS, Renault se convirtió en uno de los primeros constructores en democratizar este equipamiento de seguridad. Antes de esa fecha, solo se ofrecía como equipamiento opcional en modelos de gama alta. Después, su ejemplo ha sido seguido por la mayoría de los constructores, que lo ofrecen de forma opcional o de serie en todas las gamas.

     

    La experiencia americana no es concluyente al 100%

    El sistema de control de la presión de los neumáticos es obligatorio en Estados Unidos desde 2006. Está regulado de tal forma que se activa una alarma en el cuadro de instrumentos cuando la presión es un 25% inferior a la recomendada por el constructor. Este umbral es demasiado elevado para los manufactureros, ya que según un estudio que han realizado, en este estadio el 70% de los neumáticos estaban irremediablemente estropeados. Por otra parte, otro estudio ha revelado que con la generalización del TPMS, los automovilistas comprueban la presión de los neumáticos con menos frecuencia que antes. Explicación: esperan a que la alarma se active para volver a inflar sus neumáticos. ¡Lo que no se corresponde con el objetivo buscado!

     

    Precauciones a tomar a la hora de cambiar los neumáticos

    tpms_siemensCopyright © : Siemens

    El funcionamiento del sensor de presión es sencillo. La presión de aire actúa sobre una membrana de piezo-cristal a través de un pequeño orificio. La diferencia de presión se convierte enseguida en diferencia de voltaje. La medición se transmite al receptor mediante una señal de radio a la frecuencia de 433 Mhz (en Europa). El sensor funciona con una pequeña pila. Atención: los sensores son frágiles. Cuando cambie sus neumáticos, no se olvide de indicar su existencia al mecánico. ¡Así evitará que se estropeen o se pierdan!